Me escribes diciendo que me extrañas,
mi corazón se vuelve a romper,
y ante el estallido que ocasionas, sales a correr
¡Cobarde! Si lo despertaste deberías quedarte.
“No hay nada más tóxico que tú mismo guardando tus secretos, ocultando tus lágrimas, silenciando tus gritos y destrozando tu alma.”
Si alguna vez decidiera renunciar a ti, entiende cuánto me costó. Soy el tipo de persona que da infinitas oportunidades, siempre te apoyaba cuando estabas equivocado y de verdad te aceptaba por lo que eres. Así que, si te dejé ir, me costó todo lo que me quedaba.
Quédate con quien pretenda alegrar tus días, que hundirte más en la mierda sabe cualquiera.
No me importa lo que los demás digan de mi,
mientras tú seas feliz,
vale la pena sufrir la melancolía de este corazón roto.
Aquí te tengo, columpiándote en mi corazón.
“Te extraño, sí, te extraño; tal vez no entiendes de que forma pero yo intentaré explicarlo de una manera la cual te haga comprender mis palabras.
Extraño cuando salíamos de clase y nos encontrábamos en la puerta del colegio. Extraño cuando nos juntábamos para hablar o comer algo. Extraño cuando estábamos juntos; cuándo éramos uno, cuando nos reíamos por todo, cuando nuestra vida estaba llena de música y alegría. Te extraño, de la manera que más puedes extrañar a alguien, te extraño por lo que eres, por lo que soy cuando estoy contigo. Te extraño porque eres mi otra mitad, y a pesar de todo: siempre lo serás.”